Mayra Martínez Medina -

El Banco de México subió el jueves pasado su Tasas de Interés Interbancaria de Equilibrio (TIIE) a 6.25 por ciento, ¿qué margen tiene el banco central para seguir aumentando tipos?, ¿llegará la tasa referencial al  8.25 por ciento de 2008, año de plena crisis financiera?

La respuesta todavía es incierta. Sin embargo, las proyecciones de la inflación pueden darnos una idea de hasta dónde puede llegar la TIIE los próximos meses. La premisa tiene sentido si recordamos que uno de los objetivos de la política monetaria -como el alza de tasas- es mantener el control de la inflación.

 En caso de que la inflación general de este año alcance un 5.50 por ciento la TIIE puede estacionarse en 6.50 por ciento, me comentó Irasema Andrés Dagnini, analistas del mercado de derivados para la operadora GAMAA.

Tras esta explicación la pregunta es ¿la inflación general se quedará en el rango de 5 por ciento o lo rebasará? Existen analistas de mercado que estiman hasta un 7 por ciento. Para darnos una idea, entre 2008 y 2009 los años de crisis y alza de tasas el crecimiento de la inflación anual fue de 6 por ciento.

Empecemos a tomar nota del comportamiento del Índice Nacional de Precios al Consumidor. El reporte de este indicador correspondiente a enero sorprendió a los analistas ya que estuvo por arriba de lo esperado. El INEGI informó que la inflación general de enero se situó en 4.72 por ciento. Y que el índice de este mismo mes subió 1.70 por ciento.

El comentario de Finamex Casa de Bolsa sobre el reporte de inflación del INEGI llamó mi atención porque retomó algunos detalles que antes del reporte minimizaron y que impactaron en una inflación mayor a la esperada.

“La inflación subyacente -precios de corto plazo que excluye energéticos- fue de 0.37 por ciento superior a nuestra expectativa de 0.16 por ciento y la del consenso de 0.27 por ciento”.

¿Qué subestimó el mercado? el precio de los genéricos de loncherías, fondas, torterías y taquerías; restaurantes y similares además de los servicio de televisión de paga.

También “subestimamos el componente de mercancías por el alza de automóviles. Por otro lado, en la inflación no subyacente subestimamos el componente de energéticos ya que tanto las gasolinas como el gas LP mostraron alzas superiores a las que marcaba el promedio simple de los precios”, acotó Guillermo Aboumrad, director de Estrategias de Mercado.

En este espacio de la semana pasada le comenté que los movimientos del tipo de cambio y del petróleo en el mercado internacional influyen en el precio de los energéticos en México mismos que ya sentimos el  alza del valor de los combustibles de enero.

A pesar de que estos aumentos pudieran ser más bruscos a los ya registrados y con ello empujar la inflación, los miembros de la Junta de Gobierno del Banco de México deberán ser cautelosos en el alza de tasas porque este movimiento repercute en el valor del dinero del que disponen tanto empresarios como el sector productivo. Más subidas de tasas pueden limitar la producción y el consumo en el país.

Si el precio de las mercancías tiende a subir es debido a las presiones del tipo de cambio “la cual debe dejar de ser una constante en cualquier momento”, me explicó la experta en el mercado de derivados.

De momento tenemos las pistas de las variables a seguir pero no la certeza de hasta cuánto llegará la TIIE sin afectar al sector productivo y de consumo por el encarecimiento del dinero.

@mayrafinanzas

 

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