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El lunes fue un día feriado en México, pero no en Estados Unidos, donde se vivió un verdadero lunes negro en los mercados financieros. De hecho, los principales índices bursátiles estadounidenses, tuvieron ese día su mayor caída en más de seis años.

El índice Dow Jones registró su peor desplome en puntos de toda la historia. El S&P500 y Nasdaq, tuvieron caídas de 4.1 y 3.78 por ciento, respectivamente. Ayer el IPC de la Bolsa Mexicana de Valores llegó a caer más de 3 por ciento, si bien más tarde redujo pérdidas.

De hecho, el martes y al inicio de este miércoles, las bolsas se están recuperando. Vea abajo el gráfico del importante promedio industrial Dow Jones

Los descensos del lunes como ve, se sumaron a los del viernes pasado, lo que comenzó a preocupar a muchos inversionistas a escala mundial. Y no es para menos.

Si bien se ha hablado de burbujas en mercados mucho más pequeños como en el bitcoin y las criptomonedas, lo cierto es que los principales bancos centrales del planeta han inflado gigantescas y verdaderas burbujas en otros mercados mucho más grandes como las bolsas de valores. Esas sí que son peligrosas.

Recuerde que a consecuencia de la crisis de 2008 y la Gran Recesión de 2009, los banqueros centrales lanzaron rondas de ‘estímulos’ monetarios para revivir sus economías. Esos estímulos consistieron en inyectarle dinero comprando bonos al público, y comprimiendo de forma artificial las tasas de interés a mínimos históricos, bajo la lógica de que con más crédito y más barato, tanto empresas como consumidores y la economía en general se beneficiarían aumentando la demanda.

Lo malo es que deprimir las tasas ha resultado en que los inversores, hambrientos de mejores rendimientos, se lanzaran a comprar en mercados más riesgosos y especulativos como las acciones y divisas de países emergentes, bienes raíces, etc. Así es como se inflaron estas burbujas de las que le hablo.

¿Qué tiene ahora a los inversionistas nerviosos y vendiendo sus acciones? Bueno, la expectativa de que como la economía estadounidense está creciendo fuerte, y podría seguir así gracias a la reforma fiscal de Trump –que bajó los impuestos a las empresas-, podría haber mayores presiones inflacionarias y con ello tasas de interés más elevadas.

Si antes esas tasas bajas como le explico, inflaron las burbujas en las bolsas, tasas al alza las harían estallar.

Pese a ello, la realidad es que esta baja bursátil –que en realidad comenzó a finales de enero-, llega después de que tuvimos en 2017 niveles mínimos históricos de volatilidad, y las rachas alcistas más largas sin una corrección fuerte, de las que se tenga registro.

De manera que este ‘descanso’ no me parece que sea (todavía) indicativo de un cambio de tendencia en el mercado. ¿Podría serlo? Sí. Pero la razón por la que no lo creo así todavía, incluso a pesar de que sin duda continuarán las incipientes alzas de tasas de interés a cargo de la Fed, es porque venimos desde niveles elevadísimos de optimismo económico que no tan fácil se van a esfumar.

Es más probable que veamos un rebote y nuevos máximos históricos en las bolsas en los meses por venir antes de un auténtico giro hacia abajo, pero como los mercados se mueven todo el tiempo, lo invito a mantenerse al día en cuanto a las tendencias del mercado con nuestro boletín Top Money Report.

En suma, para matar al ‘toro’ (mercado alcista) con más esteroides de la historia, hace falta mucho más que una sana corrección. Aun así, no olvide que toda cartera debe estar bien armada con activos y ‘seguros’ financieros que lo protejan en caso de ocurrir lo inesperado: oro y dólar, no le pueden faltar.

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