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“El mayor problema en la comunicación es la ilusión de que ha tenido lugar”. George Bernard Shaw, dramaturgo irlandés. El concepto de alfabetismo financiero ha adquirido relevancia creciente como una forma de incorporar de forma integral, tanto el nivel de comprensión y conocimiento que las personas tienen para tomar decisiones financieras, como la actitud y conductas financieras concretas asumen.

 

Muchos estudios, algunos de los cuales he comentado en esta colaboración, muestran que los niveles de información y conocimiento no necesariamente se traducen en conductas y hábitos financieros favorables.

 

De la misma manera, otros estudios muestran que ciertos conocimientos básicos en temas matemáticos son una precondición que contribuye a tener la capacidad de comprensión de los temas y problemas que subyacen en las decisiones financieras y ayuda a construir el razonamiento abstracto que a su vez permite anticipar decisiones de largo plazo en temas económicos y financieros.

 

La investigación apunta también a que en aquellas familias en las que la información de los temas financieros o presupuestales del hogar se socializa al interior del hogar, existe una mejor comprensión de los aspectos financieros por parte de los niños, que lleva a que cuando sean adultos jóvenes, tengan una mejor comprensión de la importancia de tener hábitos financieros más saludables.

 

En este mismo sentido un estudio recientemente publicado en el Journal of Behavioral and Experimental Finance, titulado “Financial literacy and family communication patterns”, de Hanson y Olson, mostró que, además de los temas señalados, los patrones de comunicación al interior de las familias pueden estar relacionados con el conocimiento financiero y contribuir a generar mejores resultados en el futuro manejo de las finanzas personales por parte de los jóvenes.

 

El estudio mostró en este sentido, una clara correlación entre el tipo de patrón de comunicación que se establece al interior de los hogares y el conocimiento financiero y posteriores prácticas en esa materia.

 

Existe también evidencia de la relación entre la experiencia financiera cotidiana de las familias y las conductas cotidianas de los padres, en el futuro el conocimiento y comportamiento financiero de los jóvenes adultos. La inclusión de los niños en la discusión de los temas relacionados con el presente y futuro financiero de la familia es también en este sentido relevante.

 

Este estudio en particular mostró que la que familias en las que existen patrones de comunicación basadas en mecanismos de “conversación”, reflejar un mayor nivel de conocimiento financiero que se traduce a su vez en mejore conductas financieras futuras.

 

Por el contrario, en aquellas familias en las que se exhiben patrones de comunicación denominados de “conformidad”, en los que los temas y decisiones no están sujetos a ningún tipo de discusión, muestran resultados de conocimiento y de comportamiento financiero inferiores.

 

Lo anterior no debe confundirse con un mecanismo de decisiones “democráticas” al interior del hogar; simplemente se trata de mecanismos que permiten una comunicación fluida y en dos sentidos, que se traduce en una comprensión y análisis de los fenómenos financieros que afectan a las familias y, consecuentemente, en la posibilidad de reflejar posteriormente esta comprensión en conductas financieras más favorables.

 

Sabemos que hoy existe un problema particular resultado del hecho de que, en  las últimas décadas, el nivel de conocimiento financiero entre los jóvenes educación media y superior, ha venido reduciéndose. Ello pese a pertenecer claramente a generaciones con más acceso a información y conocimiento.

 

De ahí la importancia de establecer patrones de comunicación que permitna a los niños y jóvenes ser capaces de comprender la problemática y decisiones financieras que se enfrentan en sus hogares y, consecuentemente, tomar las mejores decisiones para su futuro.

 

 

El autor es politólogo, mercadólogo, especialista en economía conductual, profesor de la Facultad de Economía de la UNAM, columnista en El Economista y Director General de Mexicana de Becas, Fondo de Ahorro Educativo. director_general@mb.com.mx – síguelo en Twitter @martinezsolares

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