Jorge Gordillo Arias -

Conflicto comercial EUA y China

Esta semana se reanudan las conversaciones comerciales entre las dos mayores
potencias del mundo, en la Ciudad de Pekín. A principios de semana se celebrarán
conversaciones de bajo nivel para preparar las conversaciones de alto nivel del jueves y
el viernes, con la participación del representante comercial Robert Lighthizer y el
Secretario del Tesoro, Steven Mnuchin.

Los primeros acercamientos de negociación concluyeron en Washington en enero, sin
avances reales, y EUA declaró que quedaba mucho más trabajo por delante.

Ambas Partes están tratando de llegar a un acuerdo antes de la fecha límite del 1 de
marzo, cuando está previsto que aumenten del 10 al 25% los aranceles de EUA a
importaciones chinas por valor de 200 mil millones de dólares.

El gran tema de negociación y el obstáculo más complicado sigue siendo el de
propiedad intelectual. Todavía queda mucho trabajo por hacer antes de alcanzar un
acuerdo, por lo que luce complicado que existan avances significativos en esta nueva
ronda de negociaciones. Trump ha dicho que no se reuniría con su homólogo chino, Xi
Jinping, antes de que finalice el plazo (1 de marzo), pero al parecer el presidente
podría estar dispuesto a retrasar la imposición de los aranceles si hay progreso
suficiente esta semana.

El gobierno de Trump está acostumbrado a imponerse fechas límite en sus
negociaciones, mismas que tienden a estresar a los mercados financieros. Si éstos
perciben que las negociaciones siguen estancadas, podría aumentar el sentimiento de
aversión al riesgo y presionar al mercado cambiario mexicano (fortalecimiento
generalizado del dólar). Por el contrario, cualquier avance podría ser tomado como
positivo por los inversionistas, aumentando las apuestas hacia activos considerados de
mayor riesgo, como lo es el peso mexicano.

Posible nuevo shutdown en EUA

Este viernes 15 de febrero vence el plazo que se habían dado republicanos y
demócratas para llegar a un acuerdo sobre el financiamiento para la petición del
presidente Trump de construir un muro en la frontera con México.

De acuerdo a la última información, existen pocos avances y prácticamente están
estancadas las negociaciones sobre otorgar o no recursos financieros para el muro.
Esto reduce las posibilidades de que se apruebe el presupuesto y aumenta la de que
se presente un nuevo cierre parcial de oficinas. De no haber una solución, nueve
departamentos federales y agencias relacionadas volverían a cerrar después del
viernes 15 de febrero.

El último escollo han sido las diferencias en políticas de detención a migrantes. Incluso
aunque ambas Partes del Congreso estadounidense llegaran a un acuerdo, todavía
restaría que Trump lo aprobara, porque seguramente cualquier acuerdo final incluiría
menos recursos de los solicitados originalmente por el presidente estadounidense
(alrededor de 5.7 mil millones de dólares).

Un nuevo shutdown podría provocar que en el muy corto plazo el dólar perdiera
fuerza contra la mayoría de las monedas en el mundo, lo que le favorecería al peso en
el corto plazo. Sin embargo, si el cierre de oficinas se prolonga y comienza a repercutir
negativamente en la economía real estadounidense, podría generar preocupación de
contagio económico a México, revirtiendo las ganancias de la divisa mexicana. De otra
manera, un acuerdo en el Congreso y aceptado por Trump terminaría favoreciendo al
dólar, afectando negativamente al peso mexicano (pero temporalmente).

Apoyos financieros a Pemex

En México, como parte de una serie de medidas de apoyo para Pemex, se espera que
esta semana la SHCP anuncie una inyección de capital para la petrolera (capitalización)
y una reducción en su carga fiscal, lo que le permitiría aliviar parcialmente y por este
año las fuertes presiones financieras a las que está sujeta.

Se han filtrado algunos rumores de que los recursos podrían ser hasta por 3.5 mil
millones de dólares y que estos serían entregados a lo largo de cuatro meses. Lo
anterior ha generado gran expectación y se podría convertir en una medida positiva,
dado la reciente rebaja en la calificación de deuda por parte de la agencia Fitch.

Sin embargo, implica un reto importante por lo ajustado que está el presupuesto de
egresos totales del gobierno federal, con la duda de dónde se podrían obtener los
recursos adicionales tanto los dados como aquellos que se dejarían de percibirse en
caso de reducirse la carga fiscal de la petrolera.

Así, a pesar de que el peso mexicano ya anticipó este plan de apoyo a Pemex, en
cuanto se concrete todavía se podría dar un impacto positivo adicional sobre la
moneda. Sin embargo, estas ganancias podrían ser rápidamente revertidas, si se
perciben fuertes huecos en las finanzas públicas del país, si no son claramente
explicados con otros ahorros.

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