Alfredo Huerta -

En plena decisión sobre el futuro del Brexit, en donde hemos visto en los últimos tres días votaciones negativas en el Parlamento que mantienen en plena incertidumbre a inversionistas y mercados. Volatilidad y altibajos en el comportamiento de la libra esterlina. Por ello, nos dimos a la tarea de revisar algunos indicadores de la economía de Reino Unido y de la Unión Europea para poder evaluar los riesgos de corto, mediano y largo plazos y un efecto hacia la economía mundial:

De un total de 751 diputados que forman parte del Parlamento Europeo, 73 son diputados de Reino Unido (9.7% de representación).

La contribución del Reino Unido al presupuesto de la Unión Europea asciende a 10 mil 575 millones de euros, mientras el gasto total de la Unión Europea en Reino Unido es de seis mil 326 millones de euros (representa 60% de lo que paga).

Del total de las exportaciones de Reino Unido que asciende a 395 billones de dólares, 56% va a Europa; 24%, a Asia y 14%, a Norteamérica.

Del total de importaciones que ascienden a 618 billones de dólares, 62% proviene de Europa; 24%, de Asia y 9.5%, de Norteamérica.

El crecimiento económico de la UE al cuarto trimestre de 2018 fue de 1.4% anual y de 1.3% anual de Reino Unido.

Juan Ángel Espinosa

Algunos indicadores se encuentran con señales de desaceleración. Para el caso de Reino Unido, vemos la cuenta corriente como porcentaje del PIB y la desaceleración de la economía, lo que viene pesando más y pudiera agudizar una crisis.

También observamos una alta dependencia de Reino Unido con la UE en el intercambio comercial más allá de 50 y 62% entre exportaciones e importaciones totales.

El dato de confianza del consumidor muestra cierto deterioro que con un Brexit desfavorable podría ser el detonador de un enfriamiento de la economía de Reino Unido y una afectación de la quinta economía mundial, cuyo valor de capitalización de su mercado de capitales es de los más grandes del orbe, a excepción de Estados Unidos, China y Japón. Esto, sin duda, llevaría a un impacto muy negativo hacia el sentimiento de los mercados tanto de divisas, capitales y deuda.

Por otro lado, ante un entorno económico que viene en desaceleración, la posibilidad de una extensión del plazo de salida más allá del 29 de marzo próximo, requiere primero de la aprobación de los 27 países de la Unión Europea y podría abrir espacios de una dimisión de Theresa May, y posiblemente un nuevo referéndum del Brexit. En ese sentido, la población joven estaría mucho más participativa y, seguramente, se revertiría hacia una “permanencia dentro de la Unión Europea”. La libra jugaría un papel importante en el mercado de divisas vs. el dólar y el euro, con grandes posibilidades de apreciación si así fuera el caso o si hay salida “incierta” o rechazo de la UE, el riesgo de una caída fuerte estaría vigente.

Cortesía de 24 HORAS

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