Jorge Gordillo Arias -

En los últimos días, el peso mexicano ha recortado pérdidas frente al dólar y es probable que este comportamiento positivo se mantenga para el corto plazo. Esto le permitiría a la moneda mexicana ubicarse durante la semana por debajo de $19.00 spot (al mayoreo), su mejor nivel en tres semanas.

Sin duda, gran parte de la tendencia actual del peso se explica porque se ha visto beneficiado por la nueva posición de la Reserva Federal de EUA, la cual se muestra más propensa a bajar tasas de interés que a subirlas durante 2019. Incluso, el inversionista actualmente le asigna una probabilidad cercana al 50% a que el banco central estadounidense recortará tasas en su reunión de diciembre. Esta semana seguirá la especulación de los inversionistas sobre este tema.

El miércoles 10 de abril, EUA publica la cifra de inflación al consumidor de marzo. Aunque se espera un ligero rebote en la tasa anual (a 1.8% desde el 1.5%), ésta muy probablemente seguirá por debajo de la meta de la autoridad estadounidense (2.0%). Además, se espera que la variación anual correspondiente al rubro subyacente (aquella que excluye bienes volátiles como energéticos y alimenticios), se mantenga sin cambio respecto al dato de febrero (en 2.1%). Por último, después del reporte de empleo de la semana pasada, se puede desprender que por el momento los aumentos en los salarios no provocarán sorpresas en cuanto a nuevas presiones inflacionarias. Con ello, el dato de inflación estará dentro del escenario previsto por la FED, por lo que no cambiará su discurso, manteniendo la confianza en los inversionistas por seguir apostándole a activos financieros con mayor riesgo (incluidos los denominados en pesos mexicanos).

A pesar de lo anterior, hay la posibilidad que en las minutas de la última reunión de política monetaria de la FED (que se darán a conocer el próximo miércoles) disminuya el optimismo del mercado. Esto si se confirma que los integrantes de la FED tienen posturas mixtas en su intensión sobre que hacer con las tasas de interés de corto plazo, como lo manifestaron en sus intervenciones públicas de las últimas dos semanas.

El mercado financiero ya tiene descontado una próxima desaceleración económica en el mundo y en EUA, suficiente para garantizar una nueva postura de los Bancos Centrales (en particular la FED), a que ahora estén más propensos en aumentar estímulos monetarios en lugar de salirse de ellos. Las minutas del banco central estadounidense reforzarán o debilitarán esta especulación de los inversionistas.

Tanto la cifra de inflación, como las minutas de la FED son elementos de volatilidad para el peso mexicano, a los que en esta ocasión consideramos le beneficiarán.

Por otro lado, un elemento adicional que ha influido en el comportamiento positivo de la moneda mexicana es el optimismo creciente sobre las negociaciones comerciales entre EUA y China. En casi un año de trabajos y nueve rondas de acercamientos técnicos, ambas Partes están confiadas en que puedan converger en un acuerdo en el corto plazo.

Funcionarios de ambos países han citado progresos en las conversaciones en los aspectos considerados como más delicados, como los de reformar las prácticas comerciales de Pekín a las que Washington se queja, tales como la propiedad intelectual y la transferencia obligada de tecnología de compañías estadounidenses que hacen negocios en China. Recientemente, Trump declaró que un acuerdo comercial con China está más cerca que nunca y que podría ser anunciado en unas cuatro semanas. Las esperanzas de que las conversaciones avancen en una dirección positiva ha generado optimismo en los inversionistas. Es de esperarse que la mayoría de los mercados continúen con alzas, incluido el peso mexicano, mientras se siga anticipando algún acuerdo comercial. Esta semana los trabajos de negociación continúan a través de videoconferencias.

Sin embargo, es importante hacer notar que la administración de Trump tiende a provocar muchas expectativas en sus declaraciones sobre las negociaciones logradas, más cuando se ven en papel no son tan profundas y suelen ser de corto alcance, lo que podría generar una decepción en el mediano plazo.

Otro elemento que le ha jugado a favor del peso mexicano y que esta semana podría seguir en esta misma tónica, es el precio internacional del petróleo. Actualmente se ubica en su mejor nivel desde noviembre pasado (alrededor de 64 dólares por barril). El precio del crudo se beneficia de los recortes persistentes de la OPEP, las sanciones de EUA a Irán y Venezuela y las tensiones crecientes en Libia, que suponen un riesgo para los suministros libios.

El tema del Brexit en el Reino Unido se mantiene como un elemento latente de volatilidad en los mercados financieros. Hasta ahora, la fallas constantes en conseguir un acuerdo en el parlamento británico no han tenido un efecto significativo en los mercados. Sin embargo, la Unión Europea (UE) les puso como límite el 10 de abril (próximo miércoles) para que el parlamento acepte un plan de salida de acuerdo con las condiciones de la UE.

El gobierno de May se está quedando sin tiempo para conseguir que el dividido Parlamento británico apruebe un acuerdo, ahora presentando un nuevo plan aceptado por los líderes de la UE. Si no se toma una decisión sobre la prórroga, Reino Unido saldría de la UE sin pacto este mismo viernes.

La dificultad de una resolución positiva a la problemática descrita mantendrá a los mercados expectantes estos días, ya que el riesgo y consecuencias de un Brexit duro (salida sin acuerdo) son de considerarse. A pesar de ello, estamos confiados que el Reino Unido logrará conseguir el apoyo de la UE para extender la salida del bloque comunitario hasta junio próximo, lo que terminaría por tranquilizar a los mercados financieros globales.

Además, los inversionistas se mantienen muy sensibles a las cifras macroeconómicas del mundo. En comparación con semanas anteriores, se redujeron un poco las preocupaciones sobre el desempeño económico global, ya que la información económica relevante resultó positiva y mejor a lo esperado. Esta semana la atención se enfocará en las cifras del sector externo de China y en el inicio de la temporada de reportes corporativos en EUA correspondientes al primer trimestre del año. Sobre este punto, debido a que los estimados de los resultados se han ajustado a la baja en las últimas semanas, esperando una desaceleración en los ingresos y utilidades, es probable que en realidad superen los pronósticos. Sin embargo, lo más relevante en esta temporada será conocer la opinión de los gestores de las compañías sobre el devenir de sus negocios para los próximos trimestres.

Por último, se publican las minutas de la última reunión de Banxico. El inversionista tratará de encontrar alguna referencia relacionada a que se abre la puerta a futuras bajas en la tasa de interés. Sin embargo, la autoridad mexicana fue muy cuidadosa y objetiva sobre su más reciente decisión de política. Las minutas mostrarán que aunque Banxico reconoce que las condiciones han mejorado para los activos financieros, sigue hablando de riesgos a la baja para el crecimiento económico y de posibles riesgos (al alza) para la inflación. Consideramos que la reacción en el mercado cambiario por este tema será muy limitada.

Comentario final.

El mercado cambiario mexicano afronta una semana compleja, pero con altas probabilidades de que tenga un comportamiento de apreciación. De mantenerse el optimismo sobre la negociación comercial entre las dos mayores potencias del mundo y la especulación sobre que la FED no subirá tasas en 2019, son elementos suficientes para esperar que esta semana la moneda se aprecie (por lo menos) hacia el $18.90 spot.

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