Alfredo Huerta -

El estado de Oaxaca que hoy gobierna Alejandro Murat Hinojosa podría convertirse en el estado de cambio económico que junto con el presidente Andrés Manuel López Obrador llevarán a darle un giro a su entorno social y convertir a un estado rezagado en el pasado, hacia un estado próspero y atractivo para las inversiones, a pesar de la geografía en la distribución de los 570 municipios que le pertenecen.

Por un lado, estamos viendo un cambio en el ámbito económico a través de una estabilidad social y una atención quizá más personalizada del gobernador con los actores sociales y económicos.

Durante el primer año de gobierno de Alejandro Murat, el crecimiento económico dio un giro positivo. El primer trimestre se expandió a una tasa anual de 2.1%, en el segundo trimestre fue de 5.3% anual y el tercer trimestre y último conocido hasta ahora creció a 4.8% anual, por arriba del promedio nacional que al final fue de 2.0% anual. El 2019 seguramente estará representando una expansión superior al promedio. El sector turístico forma parte de su principal crecimiento.

Inició con una reestructuración de la deuda bancaria generada al menos por las dos administraciones pasadas, por un monto cercano a los 13 mil millones de pesos, que equivale a 26% de sus ingresos totales, 83% de sus participaciones federales, a una tasa de interés de 8.0% anual y a 11.3 años de vencimiento. En varios rubros se coloca en mejores condiciones que la media nacional estatal.

El objetivo fue dotar de liquidez en el corto y mediano plazo para utilizarlo hacia una inversión estatal pública productiva.

Recuperó un proyecto de inversión casi perdido de Mitsubishi y otras empresas del sector por mil 200 millones de dólares en energía eólica.

Actualmente el gobierno de Alejandro Murat está realizando una inversión importante en infraestructura hospitalaria e hidráulica, apoyo a nueva rutas aéreas, mayor atractivo turístico para fortalecer más inversiones en el ramo.

Hace poco tiempo, el presidente Andrés Manuel López Obrador anunció una inversión por ocho mil millones de pesos para el desarrollo de la región del Istmo de Tehuantepec que incluye la ampliación y modernización de los puertos de Salina Cruz y Coatzacoalcos, la rehabilitación de sus vías ferroviarias y la ampliación de la carretera Salina Cruz a Coatzacoalcos. A final de este proyecto, Oaxaca será un punto estratégico para el intercambio comercial por su ubicación geográfica.

Por el lado de gobernabilidad, existe a la par del gobierno federal, una lucha en el combate contra la corrupción y mayor inversión en seguridad pública.

En la parte social, una inclusión financiera al sector agropecuario, financiamiento a Mipymes, créditos a la palabra de la mujer y obras de infraestructura social. Una inversión en la educación con más y mejores escuelas y universidades, con un mejor equipamiento tecnológico, así como el apoyo en la alimentación de niños y jóvenes, a discapacitados y personas vulnerables.

Oaxaca puede salvar en su caso a la administración del presidente López Obrador. Si no logra crecer al ritmo esperado y propuesto de 4.0% anual a nivel federal, un cambio en el crecimiento y en el PIB per cápita de un estado del Sur será sensacional y un ejemplo a la consistencia y trabajo en equipo. Hoy, Alejandro Murat Hinojosa también tiene la oportunidad de trascender.

Cortesía de 24 HORAS

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