Alfredo Huerta -

Hemos estado hablando a lo largo de las últimas columnas sobre el momento difícil que atraviesa Pemex sobre sus finanzas, su baja rentabilidad, alto endeudamiento, requerimiento de liquidez, decisión política de inversión de la refinería Dos Bocas, líneas de crédito, la necesidad de conocer su Plan de Negocios, riesgo sobre su calificación crediticia y posible impacto en la calificación soberana, entre otras cosas.

Después de que el Gobierno federal dio a conocer las líneas de crédito sindicado por hasta ocho mil millones de dólares a cinco años y una tasa de interés a 4.85% anual, el respiro es de corto plazo, ante los vencimientos de deuda que tendrá a lo largo de 2019 de siete mil 919 millones de dólares en moneda extranjera y el equivalente a dos mil 629 millones de dólares en moneda nacional que suman 10 mil 548 millones de dólares, aproximadamente.

Se comentó que el Gobierno federal y la dirección general de Pemex harán la presentación del Plan de Negocios 2019-2024 al Consejo de Administración de la paraestatal a finales de junio, para después darla a conocer al público inversionista y a la sociedad. En su caso, harían una Junta de Consejo Extraordinaria en julio y posteriormente lo darán a conocer al mercado.

Es muy probable utilizar parte de los recursos del FEIP (Fondo de Estabilización de Ingresos Presupuestales). El secretario de Hacienda dijo hace algunas semanas que utilizarían $100,000 millones en una sola exhibición, que representan 34.4% del total existente. Equivale a cinco mil 250 millones de dólares. Sin embargo, el presidente Andrés Manuel López Obrador mencionó ayer que no utilizará este fondo. La pregunta es: ¿de dónde sacará su equivalente de más de cinco mil 250 millones de dólares?

Ya anteriormente, el Gobierno se comprometió a inyectar 107 mil millones de pesos que incluyen 25 mil millones de pesos en su capitalización. Equivale a cinco mil 616 millones de dólares.

Si sumamos estos montos y le agregamos el uso de dos mil 500 millones de dólares de las líneas de crédito, se cubrirían bien los vencimientos de 2019.

También reducirán impuestos por utilidad compartida, que en suma podrán alcanzar como 30 mil millones de pesos, que representan mil 575 millones de dólares.

Pero Pemex necesita recursos para capital de trabajo y para inversiones, entre la que está por decisión política, la construcción de la refinería Dos Bocas.

En su momento, Fitch comentó que Pemex requeriría entre 12 mil y 17 mil millones de dólares para enfrentar vencimientos.

El problema vendrá para 2020 y 2021, en el que se tienen vencimientos de deuda similares de más de nueve mil millones de dólares por año.

Actualmente las Afores tienen la posibilidad de invertir en la parte de deuda corporativa por institución como es el caso de Pemex, hasta 10% en sus portafolios. Sabemos que, en promedio, la inversión está muy por debajo de ese “techo” en inversiones de la paraestatal. El punto para que puedan invertir es que “mantenga el grado de inversión” y, en su caso, Pemex pudiera ofrecer una estructura con garantía a tasas de interés sumamente “atractivas” que fomente que las Afores inviertan en lugar de hacer uso de recursos propios de la empresa.

Cortesía de 24 HORAS

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