Alfredo Huerta -

Después de un primer cuatrimestre de 2019 de muy buenos rendimientos de las Bolsas a nivel mundial, de las materias primas como el petróleo principalmente, el rally en las tasas de interés y divisas relativamente estables, ahora, el mes de mayo está resultando errático en todos ellos.

En lo internacional, Estados Unidos creció 3.2% anual al cierre del primer trimestre del año, aunque el sector servicios y producción industrial registran una clara desaceleración. Apoyó el aumento en inventarios, el comercio internacional y la inversión del Gobierno, por lo que es probable ver un PIB al segundo trimestre con un menor ritmo de crecimiento.

El posible acuerdo comercial entre Estados Unidos y China se está desvaneciendo. El rechazo de China a implementar algunas reformas solicitadas en la mesa de negociación y la fuerte respuesta de Estados Unidos con el aumento en aranceles y la presión sobre la empresa Huawei llevó a que China deje en “punto muerto” las negociaciones, enfriando el intercambio comercial entre las dos potencias con efecto negativo en el mundo.

El Brexit en donde todo puede suceder. Theresa May intentará a principios de junio una cuarta propuesta que pudiera resultar en un nuevo rechazo y su dimisión, en medio de las elecciones del Parlamento europeo y en donde el Partido Conservador y el Laborista están viendo una caída en las preferencias de la sociedad.

China registró los datos más débiles en 16 años en sus ventas minoristas y una producción industrial con un bajo ritmo de crecimiento. El intercambio comercial con Estados Unidos está bajando. El aumento en los aranceles podría afectar a la expansión, y no descartemos que su PIB 2019 esté más cerca de 6.0% anual vs. 6.5% como rango superior estimado por el Gobierno.

Europa ha venido perdiendo ritmo de expansión en forma acelerada con una Alemania en bajo crecimiento, Italia con su déficit presupuestal, alto endeudamiento y bajo crecimiento también y un Banco Central Europeo que volverá a activar el programa de financiamiento en septiembre próximo.

Por ello, estamos esperando ajustes en los mercados durante el transcurso entre mayo y septiembre, donde las Bolsas pierdan gran parte de sus ganancias, el dólar tienda a fortalecerse y las tasas de interés que sigan mostrando un aplanamiento en la curva que anticipe bajos crecimientos futuros. La duda será ver qué hace la Fed en un ambiente de esta naturaleza. ¿Bajará la tasa de interés en septiembre?

Internamente, el momento económico es negativo. Un bajo crecimiento de la economía con una gobernanza que genera gran incertidumbre. La inseguridad en aumento, la falta de Estado de Derecho, indefinición en torno al Plan de Negocios de Pemex, consumo e inversión muy modestos (por cierto, el dato de Inversión Extranjera Directa de 10 mil 146 millones de dólares no cuadra con este escenario).

La Bolsa tendrá un segundo y tercer trimestre de difícil comparación en ventas y flujo operativo (Ebitda). No vemos catalizadores que generen una recuperación sostenida. Al contrario, vemos riesgos de mayores ajustes a la baja.

En deuda, el Banxico ha sido claro en esta última reunión de decisión de política monetaria. Los riesgos sobre la inflación y un balance de riesgos externos e internos que no permiten bajar la tasa de interés a menos que la Fed lo haga.

El tipo de cambio parece calentar motores a pesar del gran spread de tasas de interés. Rompiendo $19.33 (pm de 200 días), podría ver velocidad hacia una zona de $19.50-$19.80.

Cortesía de 24 HORAS

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