Gabriela Siller -

El peso mexicano cierra la sesión con una depreciación de 1.16% o 22 centavos, cotizando alrededor de 19.13 pesos por dólar y alcanzando un máximo de 19.3552 pesos, luego de que Carlos Urzúa presentó su renuncia como Secretario de Hacienda, tras ocupar el cargo durante siete meses, convirtiéndose en el titular de Hacienda con menor duración desde diciembre de 1994, cuando Jaime Serra Puche estuvo 28 días al frente de la Secretaría.

La renuncia de Carlos Urzúa ocasionó un incremento en la volatilidad del tipo de cambio y la depreciación del peso, una caída del IPC de la Bolsa Mexicana de Valores que cerró con un retroceso de 1.77% o 770.43 puntos, ubicándose en 42,818.66 puntos. Por su parte, la tasa de rendimiento de los bonos M a 10 años mostró un incremento de 18 puntos base a 7.56%, como resultado de la venta de valores gubernamentales mexicanos en el mercado secundario.

La reacción del mercado se debe a los siguientes factores:

  1. Se renovó el nerviosismo en relación a las acciones del Gobierno Federal. El titular de la Secretaría de Hacienda era visto por los mercados y por el sector empresarial, como uno de los elementos que brindaba mayor certidumbre a la administración de López Obrador. La carta de renuncia fue vista como una dura crítica a la forma en que se están llevando a cabo las acciones de la actual administración.
  2. La renuncia de Carlos Urzúa fue sorpresiva y al mercado financiero, así como al sector empresarial, no les gustan las sorpresas. La noticia siembra duda sobre la capacidad del gobierno de cumplir sus objetivos de superávit primario y evitar el crecimiento de la deuda en el largo plazo. Asimismo, se eleva la probabilidad de que las agencias calificadoras recorten la calificación crediticia de Pemex y de México, frenando los flujos de capitales hacia México.
  3. La mayor incertidumbre inhibe la inversión, lo que a su vez reduce el potencial de crecimiento económico de México. Durante el primer trimestre del año la actividad económica se desaceleró por una contracción de la inversión, lo que podría extenderse los próximos meses si no hay claridad sobre las acciones que implementará el gobierno en turno.

Cabe destacar el peso moderó sus pérdidas después de que se dijera que Arturo Herrera es el nuevo titular de la Secretaría de Hacienda. Sin embargo, persiste el nerviosismo, lo cual contribuye con los riesgos al alza para el tipo de cambio.

En el año, la apreciación del peso se atribuye principalmente al atractivo de invertir en instrumentos denominados en pesos, debido al diferencial amplio entre la tasa de interés de bonos mexicanos y las tasas en economías avanzadas. No obstante, la mayor incertidumbre puede elevar el riesgo país y en consecuencia reducir el atractivo de invertir en México, lo que eleva la probabilidad de salidas de capitales.

Hacia adelante, será fundamental la certidumbre que el gobierno le dará a los mercados financieros, en particular la transparencia sobre 1) los grandes proyectos de inversión y 2) el manejo de las finanzas públicas, que es clave para la calificación crediticia del país.

En la sesión, el peso cotizó entre un mínimo de 18.8807 y un máximo de 19.3552 pesos por dólar. Por su parte, el euro-peso alcanzó un mínimo de 21.1595 y un máximo de 21.6892 pesos por euro en las cotizaciones interbancarias a la venta, mientras que el euro tocó un mínimo de 1.1193 y un máximo de 1.1219 dólares por euro.

 

Deja un comentario