Alfredo Huerta -

Los mercados en Estados Unidos, que se encuentran en máximos históricos, tendrán varios eventos inciertos junto con la cercanía de reportes corporativos al segundo trimestre del año.

La reunión comercial con China sigue en stand by. En días pasados, el Gobierno de China solicitó un trato normalizado para Huawei, lo que significa quitarlo de la lista negra de empresas sobre riesgos contra la seguridad nacional, así como quitar la imposición de aranceles actuales por 250 mil millones de dólares a 25%.

Por su parte, el Gobierno de los Estados Unidos únicamente cedió en extender el plazo de una posible imposición de aranceles al resto de las importaciones chinas por 300 mil millones de dólares y dejó a algunas empresas americanas venderle ciertos insumos a Huawei, pero la mantiene dentro de la lista negra.

Hasta ahora se ha hablado de un avance de 90% en las negociaciones generadas desde hace un año aproximadamente. Sin embargo, el 10% restante requiere resolver diferencias muy importantes. China tendría que hacer reformas para modificar el tratamiento fiscal y operativo de empresas estatales, a lo que el Gobierno chino se ha negado. También habría cambios legales en derechos de propiedad intelectual y temas de ciberseguridad, entre otros, por lo que asumimos que esta negociación seguirá tratando de llevarse hacia los siguientes meses con los riesgos arancelarios sobre el proteccionismo comercial y la impaciencia de Donald Trump.

Por el otro lado, para Donald Trump, la Fed es la institución de mayor “peligro” para el crecimiento económico de su país. Asume que con su política monetaria actual sigue fortaleciendo al dólar y afecta el intercambio comercial, con lo que perjudica el crecimiento de la economía americana que podría ir “como avión”.

Por su parte, la Fed se ha fijado como objetivo el máximo empleo, la estabilidad de precios y moderadas tasas de interés a largo plazo. Jerome Powell y los miembros tienen claro que la economía está mostrando una moderada desaceleración hasta ahora, que la inflación está ligeramente por debajo del objetivo estimado de 2.0% anual y que el empleo se mantiene fuerte, con lo que dio un primer paso al modificar desde diciembre pasado su postura restrictiva hacia una postura más neutra.

El mercado ha anticipado una probable baja desde julio próximo por la ubicación de la curva de los bonos del Tesoro. De acuerdo a la curva en las tasas de interés a lo largo del tiempo, es posible bajas entre 25 y 50 puntos base en estas próximas reuniones de julio y septiembre.

Nosotros consideramos que el empleo sigue fuerte promediando en los últimos 12 meses 188 mil nuevas plazas y que la inflación estará rondando entre 1.5 y 2.0% anual en lo que resta de 2019. Sin embargo, vemos algunos indicadores como los PMI de manufactura y servicios, ventas minoristas y producción industrial, entre otros, en una desaceleración. Por ello, es probable que baje la tasa de interés, pero de manera gradual de 25 puntos base y muy probablemente sea julio, aunque para septiembre habría una mayor información de todas estas variables, así como del entorno que rodea a la economía.

Así, vemos que las Bolsas vuelven a mostrar cierto agotamiento en un nuevo intento de registros históricos, en medio del inicio de los reportes corporativos que tendrán ya comparativos más normalizados después del efecto inicial de la reforma fiscal en Estados Unidos.

Técnicamente, el Nasdaq, por ejemplo, tiene una resistencia importante sobre los 8,300 puntos, el S&P500 tiene resistencia ligeramente arriba de los 3,000-3,100 puntos y el Dow Jones no muy lejos ya de las 27,350 unidades.

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