Alfredo Huerta -

Septiembre representa un mes de alta volatilidad en los mercados en donde los resultados al cierre de mes, tanto en capitales, mercado de divisas y materias primas, prácticamente son un “volado”. En este mes tenemos una serie de eventos muy importantes que avalan la volatilidad.

1. Decisiones de política monetaria del BCE, la Fed y el Banxico (en ese orden) en el mes.

En un marco en donde la desaceleración económica mundial es palpable, la política monetaria mundial está orientada hacia la “flexibilización”, ajustando a la baja las tasas de interés para incentivar el consumo y la inversión.

La Zona Euro vive un momento difícil con un enfriamiento económico liderado por Alemania, con Italia y España trabajando en la conformación de un Gobierno y tiene el tema del Brexit que involucra a toda la Unión Europea con Reino Unido.

El BCE deberá estimular a su economía de manera importante, a través de poder bajar las tasas de interés, programa de compra de activos (Gobierno y/o privados) y/o programa de financiamiento al consumo.

La Fed seguirá bajando de manera gradual su tasa de interés, hasta tener la certeza de que la economía americana no se vea contaminada con este proceso mundial. Actualmente el crecimiento de EUA está regresando al promedio de los últimos 20 años en 2.2% anual.

Para el Banxico estará el reto de “seguir a la Fed” o esperar a conocer el “riesgo Pemex”, cuando se junte el análisis del Plan de Negocios y la entrega del Presupuesto 2020.

2. Brexit

Cada día que pasa, los tiempos de un Brexit sin acuerdo van aumentando en su probabilidad de ocurrencia (94% según el diario británico The Sun), lo que generaría un riesgo de volatilidad en mercados y una guerra de divisas. Boris Johnson amenaza con llevar a cabo elecciones anticipadas, reduciendo el tiempo de actividad en el parlamento y dejar de cubrir el compromiso de pago a la UE por 39 mil millones de libras.

3. Entrega del Presupuesto 2020 (en México)

El 8 de septiembre, el Gobierno federal, a través de la SHCP, hará entrega al Congreso del paquete del Presupuesto 2020.

Sabemos que no traerá aumento en la deuda pública, mantendrá objetivo de superávit primario y las calificadoras crediticias (S&P, Moody’s, Fitch y HR Ratings) evaluarán los riesgos y oportunidades que estará enfrentando el riesgo Pemex y su Plan de Negocios dentro del gasto público federal.

4. Seguirá la tensión del conflicto comercial de Estados Unidos y China, con la imposición de más aranceles, el riesgo de una mayor depreciación del yuan, movimientos sobre su tenencia de bonos del Tesoro americano y mayor desaceleración de las economías.

5. Eventos geopolíticos con Irán, Corea del Norte, Rusia y China, entre otros, ligados al aspecto nuclear y el armamentismo que está recobrando intensidad a nivel mundial.

6. Habrá datos económicos de seguimiento rutinario mensual, comenzando esta semana en Estados Unidos con los datos de empleo, posteriormente indicadores de manufactura y servicios, datos de inflación, de confianza al consumidor, etcétera.

7. El momento electoral en Estados Unidos que poco a poco interferirá con el Congreso y con los mismos tuits enviados por Donald Trump. Un caso relevante para México es la ratificación del T-MEC. El año pasa y no pasa nada. Veremos si Trump entrega el documento al Congreso ahora en septiembre, el cual tendría en su caso 90 días de evaluación para su posible voto. Pero no es descartable que se extienda a un difícil 2020.

Por un lado, veremos una inyección de liquidez y un abaratamiento del dinero en el mundo, pero por otro lado, un enfriamiento a velocidad en el crecimiento económico mundial. Pensar que los mercados deben subir por una mayor inyección de recursos es subestimar los riesgos implícitos como el sector bancario (quizá en mayor medida Europa), los resultados de las empresas podrían estar muy por debajo de lo esperado y hasta una posible trampa de liquidez en el sistema.

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