Alfredo Huerta -

En un artículo previo, comentamos de lo que podría significar el mes de octubre en los mercados financieros. Muchos son los eventos pendientes, especialmente de orden externo, que están generando una mayor incertidumbre.

El tema político comercial iniciado por Estados Unidos con China y ahora Europa, aumentarán el “proteccionismo” de los países y el enfriamiento económico mundial podría acentuarse más. Estados Unidos estará imponiendo aranceles por el equivalente a $7,500 millones de dólares a varios productos a partir del próximo 18 de octubre y habrá que esperar la respuesta de Europa.

Faltan 27 días para la salida de Reino Unido de la Unión Europea, Boris Johnson hizo una nueva propuesta sobre el manejo de la frontera irlandesa. Se espera el análisis y la reacción de los funcionarios de la Unión Europea para darle una salida ordenada o una nueva fecha. En caso, alterno, Boris Johnson podría salirse con la suya con un Brexit “duro”.

El riesgo sobre un juicio político al presidente Donald Trump permea también en los mercados, en medio de un ambiente electoral 2020 y con una desaceleración de la economía americana.

Caídas en los Indicadores de manufactura en Europa en clara zona de contracción y ahora en Estados Unidos, en donde el ISM manufacturero se ubicó en su peor nivel desde 2009, preocupan a los inversionistas, en especial, cuando se aproximan los resultados trimestrales de corporativos.

Ahora, sumamos la desaceleración del indicador servicios en Europa y Estados Unidos, que acelerarían aún más, la desaceleración de la economía mundial.

La FED, el BCE y el BoJ están tomando acciones de estímulos monetarios que buscan “reducir” los riesgos sobre las políticas económicas que vienen conformando los gobiernos, pero no podrán contener solos el enfriamiento en la actividad mundial.

Así, las bolsas americanas acumulan bajas en lo que va del mes de octubre entre 1.6 y 2.7%, Nasdaq, S&P y Dow Jones. Cada vez, la posibilidad de un rompimiento a nuevos máximos históricos se ve más lejano y en contraparte, el inversionista podría buscar “asegurar” las ganancias en el año, que aún son interesantes y como el año pasado, el rendimiento obtenido hasta el cierre del tercer trimestre del año, se “esfumó” y terminaron con pérdidas.

Vendrán los reportes corporativos al cierre del tercer trimestre del año. Hace un año, la economía americana crecía a ritmos del 3.5% anual y ahora está alcanzando el 2.0% anual pero con indicadores débiles. Respecto a la creación de empleos, por ejemplo, de enero a septiembre de 2018, la economía generó en promedio mensual 207 mil nuevas plazas y ahora, de enero a agosto promedia 158 mil plazas, lo que significa una reducción en el ritmo de creación de empleos mayor del 20% con el riesgo de que dicho promedio siga reduciéndose (hoy se conocen datos de empleo).

Indicadores de inflación, también vienen mostrando una menor presión que puede deberse a menores precios de materias primas pero también a una demanda interna más moderada. En septiembre 2018, por ejemplo, se ubicaban en 2.3% y 2.6% anual respectivamente. Actualmente se ubican en 1.7% y 1.8% anual en ese mismo orden.

Así, los reportes podrían resultar por debajo de lo esperado y podrían sumarse a figuras técnicas de muy alto riesgo de baja, y en su caso, el potencial de baja estimada para los mercados accionarios en octubre, podrían ser entre el 5 y 10%.

Solamente un cambio de visión de Trump vs las medidas impuestas a China o ahora a Europa, podrían generar un mejor ambiente, pero ¿sucederá y hasta dónde?

 

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