Indicadores Económicos de Coyuntura – Análisis

Editorial                                                    

El tema de la rápida e intensa subida de las tasas de interés de los bonos soberanos de las últimas semanas siguió dominando el sentimiento de los inversionistas, generando inquietud también en los bancos centrales y en los precios de los activos de mayor riesgo, como lo son la renta variable y monedas emergentes. Después de un inicio de semana comprometedor, con repuntes en estas tasas, varios factores contribuyeron a reducir la oleada de ventas globales de bonos y con ello lograr una pausa y retroceso en las tasas. Destacan el compromiso del Banco Central Europeo de que elevará sus compras de deuda durante el próximo trimestre para frenar el repunte de las tasas, una cifra de inflación en EUA que estuvo lejos de confirmar el escenario de fuertes presiones como se ha especulado recientemente y una subasta de bonos del tesoro de 10 y 30 años exitosa, con demanda adecuada. Localmente, lo más destacable fue la cifra de inflación correspondiente al mes de febrero, un rebote que podría dificultar posibles intenciones del Banco de México de volver a recortar su tasa de fondeo.

La rápida subida del interés de los bonos se ha convertido en un serio motivo de inquietud en las últimas semanas. Para los bancos centrales, supone una amenaza para el objetivo de asegurar un costo de financiación lo más asequible posible, imprescindible para la recuperación económica. Para los inversionistas, las alzas de tasas provocan reacomodos en los portafolios de activos financieros, registrando correcciones después de las fuertes revalorizaciones acumuladas desde hace ya casi un año.

En este sentido, la semana pasada fue de mayor tranquilidad, debido a una pausa en esta escalada de alzas de las tasas de bonos soberanos.  Ayudó a ello, primero una cifra de inflación en EUA de febrero, la cual estuvo lejos todavía de confirmar el escenario de fuertes presiones en precios, algo con lo que han estado especulando de forma más intensa en lo que va del 2021.  A pesar de que en las últimas jornadas la aprobación del plan de estímulos fiscales de Joe Biden ha alentado el temor a un recalentamiento de la economía ni los datos ni las declaraciones de los banqueros centrales parecen confirmar este escenario.

También contribuyó una serie de subastas de bonos del tesoro estadounidense para distintos plazos (3, 10 y 30 años) que en términos generales fue exitosa y con demanda apropiada. El resultado alivia un poco la preocupación entre los operadores de que la creciente carga de la deuda del país sería demasiado para que la absorbiera el mercado, lo que afectaría la demanda de bonos, presionando las tasas de interés.

Por último, el Banco Central Europeo (BCE) pasó de las palabras a los hechos al anunciar que incrementará el ritmo de sus compras de deuda en el marco del PEPP (programa de adquisiciones de emergencia contra la pandemia) durante el próximo trimestre para que sea significativamente más elevado que en los primeros meses de este año y así ayudar a frenar las recientes subidas de tasas de interés de bonos soberanos. Aunque quedaron algunas dudas sobre el ritmo concreto de adquisición de activos, el anuncio ayudó a reducir las subidas de tasas de bonos.

Lo que hizo el BCE le pone algo de presión y reto a la Reserva Federal estadounidense en su reunión de política monetaria de esta semana.

Todo lo anterior no implica que la volatilidad por este tema de las tasas vaya a desaparecer. La marcha del mercado en los próximos meses y el cumplimiento del escenario que están descontando gran parte de los inversionistas, dependerá en todo caso de la respuesta de los bancos centrales, y de la evolución económica. Sobre esto último, noticias económicas positivas le están jugando en contra a activos como la moneda mexicana, por la especulación en torno a un posible sobrecalentamiento económico y con ello mayores presiones inflacionarias.

Por otro lado, el nuevo paquete de estímulos fiscales en EUA por 1.9 billones de dólares ya es una realidad. El presidente Joe Biden ya firmó el decreto y su entrada en vigor se dio el mismo fin de semana, justo cuando expiraron las ayudas a desempleados aprobadas en diciembre pasado.

Mientras, la pandemia por COVID-19 sigue en el foco. El ritmo de contagios y hospitalizaciones sigue bajando en algunos países europeos y en EUA. En la semana se cumplió un año en que la Organización Mundial de la Salud (OMS) determinara en su evaluación que la COVID-19 puede caracterizarse como una pandemia. Biden prometió acceso a la vacuna para todos los adultos a partir del 1 de mayo, buscando inocular a suficientes estadounidenses para que la vida regrese a la normalidad en el verano. Por su parte, la Agencia Europea del Medicamento dio su veredicto sobre la vacuna de Johnson & Johnson.

En México, como se esperaba, la inflación se aceleró en febrero debido a un aumento en los precios de energéticos y algunos alimentos. En CIBanco consideramos que con estos niveles de inflación (y la expectativa de que en marzo y abril pueda superar el 4.0%) y la reciente presión sobre el peso mexicano, se reduce el margen para que Banxico pueda realizar un recorte de tasas de interés en su próxima reunión del 25 de marzo.

Por su parte, un Juez ordenó la suspensión provisional de la ley eléctrica recién publicada en el DOF mexicano hace un par de días. Esta suspensión provisional, la cual aplica para todos los participantes del mercado eléctrico mayorista en nuestro país, podría convertirse en suspensión definitiva en 10 o 15 días y permanecer vigente en tanto se resuelve el fondo del juicio de amparo.

El peso mexicano tuvo una semana muy positiva apreciándose poco más de un peso hacia $20.50 spot, rompiendo una racha de tres semanas consecutivas de depreciación, muy en línea con las pausas que mostró la escalada en las tasas de interés de bonos de largo plazo, en particular el del tesoro estadounidense a 10 años. La apreciación de la moneda podría intensificarse en el corto plazo si la FED no decepciona y también muestra un compromiso más fuerte respecto al fenómeno de las tasas de bonos y; viceversa.

Principales referencias económicas y eventos de la semana

La principal referencia para los mercados financieros será la reunión de política monetaria de la FED de EUA, donde se espera alguna acción para hacer frente a la reciente subida de tasas de largo plazo de bonos soberanos.

Adicionalmente, en EUA se conocerá de febrero: ventas al menudeo, producción industrial, permisos de construcción, inicios de construcción de casas e indicador adelantado e indicador adelantado; de marzo: índice manufacturero de Nueva York (Empire); así como el cambio en inventarios de petróleo.

En Europa, habrá dato de inflación de febrero; en Alemania, confianza del inversionista medido por el grupo ZEW (percepción económica y situación actual). De Japón, producción industrial de enero, inflación de febrero y reunión de política monetaria del banco de Japón.

En México, las referencias económicas serán escasas.

Expectativa para el Tipo de cambio

Será una semana en la que destacan las múltiples reuniones de Bancos Centrales en el mundo, destacando las de la FED, Japón e Inglaterra. La reunión de la Reserva Federal será vigilada de cerca por dos razones. La primera, es que los operadores buscarán indicios de que el comité esté preocupado por la situación de las subidas de las alzas de tasas de interés en bonos de largo plazo. Hasta ahora, la FED ha parecido imperturbable por esta situación, pero los recientes acontecimientos podrían orillarla a que realice alguna acción como la operación twist (vender bonos de corto plazo y usar ese dinero para comprar bonos de largo plazo). La segunda, es que la FED presenta sus nuevas estimaciones económicas-financieras, destacando las expectativas de niveles de cierre anual de su tasa de fondeo. Otro que podría hacer un ajuste en su comunicación es el Banco de Japón, uno de los precursores en el “control de la curva de tasas”, ya que podría incluir una guía más clara sobre lo que considera como un nivel aceptable de fluctuación en las tasas de interés de largo plazo. A falta de una intervención directa de la FED en el mercado de dinero, noticias económicas positivas le seguirán jugando en contra a los activos financieros de mayor riesgo, como es la moneda mexicana, por la especulación en torno a un posible sobrecalentamiento económico y con ello mayores presiones inflacionarias. En este sentido destacan las cifras de ventas al menudeo y producción industrial de febrero en EUA. Con ello, durante la semana la moneda mexicana podría fluctuar en un amplio rango entre los $20.30 y $21.10 spot.

Expectativa para las Tasas de interés

En el mercado primario, la tasa de Cetes a 28 días podría registrar una baja o mantenerse sin cambios; por su parte, el rendimiento para los bonos de 10 años en el mercado secundario, podría moverse entre 6.15% – 6.50%.

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