Sesgo contra la ciencia “feminizada” sigue afectando a mujeres en la academia

Según un estudio de la Universidad de Stanford, hay un sesgo importante descartando a las mujeres candidatas a puestos académicos en todos los campos. Los investigadores, mediante Inteligencia Artificial (IA), encontraron las referencias a palabras explícitamente asociadas con los roles femeninos o masculinos como determinantes del valor de las investigaciones.

Los patrones fueron hallados a través de disertaciones en universidades de Estados Unidos entre los años 1980 y 2010. Se encontró que las perspectivas de carrera eran más bajas para las tesis que usaban palabras asociadas al género femenino: hijos, paternidad, relación, escuela, maestra, cultura y participación, entre otras. Efecto contrario en términos asociados con los hombres como algoritmo, eficiencia, guerra y palabras relacionadas con la energía y la electrónica.

Durante los últimos cuarenta años, quienes escribieron sobre temas asociados con las mujeres o con metodologías asociadas a éstas tuvieron 20% menor posibilidad de convertirse en asesores académicos. Mientras quienes eligieron temas y diseños asociados más implícitamente a éstas redujeron sus posibilidades a sólo el 12%. Esta diferencia en la obtención de puestos académicos se vio en todos los campos de la facultad, con respecto a quienes utilizaron o no temas o diseños feminizados.

Estas referencias explícitas a sujetos femeninos se recompensan modestamente comparadas con las referencias masculinas, lo cual manifiesta una muy lenta corrección por parte de la academia. A pesar de los cambios en las normas sociales, los investigadores aseguran que existe una devaluación de la investigación femenina que es mas o menos constante. Por lo tanto, las perspectivas para ocupar altos puestos en la facultad son excluyentes para las mujeres.

Expresaron los investigadores que las mujeres con doctorado sufren una triple desventaja en el mercado laboral: “se les penaliza por ser mujeres”. Este sesgo en campos relacionados a investigaciones sobre el trabajo femenino en la academia como la sociología fue mayor que en campos como la ingeniería mecánica.

Los investigadores confirmaron que aunque actualmente son modestamente recompensadas las investigaciones sobre los problemas de la mujer, aún hay importantes sesgos implícitos. Daniel Scott Smith, candidato a doctorado en Stanford GSE y coautor del estudio opinó que estos prejuicios contra de ciertos tipos de investigación socavan los esfuerzos por hacer la academia más diversa.

NotiPress

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