El gobierno federal, encabezado por la presidenta Claudia Sheinbaum, anunció que a partir del Paquete Económico 2026 desaparecerá una facultad que hasta ahora permitía a los bancos deducir de impuestos las aportaciones que realizan al Instituto para la Protección al Ahorro Bancario (IPAB).
Esta medida, que se reflejará en la Ley de Ingresos, busca cerrar una puerta que favorecía al sector financiero y aumentar la recaudación pública en alrededor de 10 mil millones de pesos anuales.
Durante su conferencia matutina, la mandataria explicó que la mayor parte de los recursos que integran el IPAB, heredero de la deuda del Fobaproa, provienen del erario, es decir, de los contribuyentes. Sin embargo, desde el sexenio de Enrique Peña Nieto se abrió la posibilidad de que las instituciones bancarias emitieran bonos y que además dedujeran de impuestos la pequeña parte que aportan directamente al instituto.
“Eso se acabó. A partir del próximo año ya no se podrá deducir nada de impuestos por esas cuotas”, subrayó Sheinbaum, quien aseguró que este cambio responde a un principio de equidad y de responsabilidad financiera.
En los primeros tres meses de 2025, el IPAB recibió poco más de 9 mil 489 millones de pesos por concepto de cuotas ordinarias pagadas por 50 instituciones de banca múltiple que operan en el país. El mayor contribuyente fue BBVA México, con más de 2 mil 182 millones de pesos, seguido de Banorte con mil 268 millones y Santander con mil 153 millones. No obstante, una parte de esas aportaciones eran deducibles, lo que reducía la contribución real del sector financiero al fondo de protección.
El saldo del Fondo de Protección al Ahorro Bancario (FPAB) alcanzó los 119 mil 315 millones de pesos hasta agosto de 2025, perfilándose para cerrar el año en niveles históricos. Con la eliminación de la deducción, el gobierno busca garantizar que dicho fondo siga fortaleciéndose sin que se reduzca la recaudación federal.
Además, se trata de un movimiento simbólico, ya que el IPAB está directamente vinculado con la deuda generada por el rescate bancario de 1995, un episodio aún controvertido en la memoria económica del país.
La presidenta Sheinbaum aseguró que la medida ya fue comentada con directivos del sistema financiero y que, hasta ahora, los bancos han mostrado disposición para cooperar. “Esperamos que estén de acuerdo, porque se trata de poner piso parejo y de que todos contribuyan en proporción a lo que reciben”, puntualizó.
El gobierno insiste en que la banca ha tenido márgenes de ganancia muy amplios en los últimos años, por lo que se considera justo eliminar beneficios fiscales que distorsionan la competencia y reducen el espacio de maniobra presupuestal.
El debate se abrirá en el Congreso con la discusión del Paquete Económico 2026, donde Morena y sus aliados cuentan con mayoría suficiente para avalar la propuesta.