La Comisión Europea aprobó la adquisición de la casa de alta costura italiana Versace por parte de Prada, valorada en 1,250 millones de euros, tras concluir que la operación no representa riesgos para la competencia en el mercado europeo. Esto permitirá que la transacción avance sin restricciones y consolide un grupo de lujo más sólido en Italia.
El acuerdo, anunciado originalmente en abril, marca el regreso de Versace a la propiedad italiana después de su venta en 2018 a Capri Holdings.
La adquisición busca fortalecer la posición de Prada frente a competidores internacionales, consolidando una cartera de marcas de lujo con ingresos combinados superiores a los 6,000 millones de euros.
Como parte de la reestructuración, Donatella Versace, quien dirigió la creatividad de la marca desde 1997, asumirá un rol como embajadora de la firma, mientras que Dario Vitale, diseñador proveniente de Miu Miu, tomará la dirección creativa de Versace. La finalización de la operación está prevista para finales de 2025, una vez completados los trámites regulatorios restantes.