Superávit comercial refleja atonía del PIB

El motor externo de la economía mexicana bajó sus revoluciones en el 2019. Las exportaciones de mercancías del país crecieron 2.3% para llegar a 461,116 millones de dólares, un nivel récord; sin embargo, se trata del avance más débil desde el 2016, cuando bajaron 1.7 por ciento.

Este menor dinamismo se replicó también en las importaciones del país, que descendieron 1.9%, a 455,295 millones, de acuerdo con cifras divulgadas por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía.

Conjugados, estos resultados dieron pie a que en el 2019 México tuviera un superávit comercial de 5,820 millones de dólares, el primero desde el 2012 y apenas el quinto en los últimos 27 años.

De hecho, desde que se tienen registros estandarizados (1994), se trata del primer año en el que coinciden un avance en las exportaciones y un descenso en las importaciones.

Por tipo de mercancía, las importaciones descendieron en todos sus rubros. Las de bienes de consumo, que representan 13.4% de las totales, bajaron 3.1%; las de bienes intermedios (77.4% de las totales) lo hicieron 0.8% y las de bienes de capital (9.2% del total) descendieron 8.9 por ciento.

“Las importaciones de bienes de consumo así como de bienes de capital sugieren que la demanda doméstica siguió débil”, indicó Banorte en un reporte.

En una economía como la mexicana, en la que el nivel de insumos extranjeros en los productos que produce para el exterior es de alrededor de 60%, la caída de las importaciones es otra forma de observar la ralentización de la actividad exportadora que, en el caso de México, en el 2019 va en línea con la debilidad de la actividad económica.

Al tercer trimestre del 2019, el Producto Interno Bruto del país tuvo una la ligera contracción de 0.03% y los analistas encuestados mensualmente por el Banco de México veían a principios de diciembre que el indicador cerraría el año con un raquítico crecimiento de 0.03 por ciento. Un virtual estancamiento.

En cuanto a las exportaciones, el rubro petrolero volvió a lastrar la categoría, pues tuvieron un descenso de 15.1% en el año —aunque ya sólo pesa 5% en las exportaciones totales—, mientras que las exportaciones no petroleras crecieron 3.6%, a 435,130 millones de dólares, cuando en el 2018 habían crecido 8.9 por ciento.

Las exportaciones manufactureras, que representan 95% de las no petroleras, crecieron a su vez 3.4%, cuando lo hicieron 9% el año pasado.

Sólo en diciembre, las ventas externas del país crecieron 3%, con lo que rompieron una racha de tres meses de descensos, mientras que las importaciones se contrajeron 0.3% y ligaron cinco meses a la baja.

Con información de EL ECONOMISTA

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