«Okupación» y protestas feministas contra la violencia en México

Hartas de que la violencia en México se cebe con las mujeres y de que la administración no haga nada por ellas, colectivos feministas mantienen ocupadas, desde primeros de septiembre, las instalaciones de la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) de Ciudad de México en señal de protesta por la situación del país y como medida de presión para que se atiendan los casos de familiares víctimas de violencia.

Cronología de la ocupación

La toma de la sede de la CNDH, renombrada simbólicamente como “Casa de Refugio Ni Una Menos México”, se empezó a fraguar el 2 de septiembre cuando los colectivos -o colectivas, como se autodenominan ellas- “Ni una menos” y “Bloque Negro México” acudieron a apoyar a Marcela Alemán, la madre de una niña violada en 2017, que se encadenó al edificio para pedir avances en su caso.

Junto a ella y con los mismos reclamos de ser atendida se encontraba Silvia Castillo, madre de un joven asesinado en 2019.

Por este motivo, el pasado jueves 3 de septiembre un grupo de familiares de víctimas tomaron la sede de la CNDH y el viernes, día 4, una veintena de feministas llegaron al lugar para sumarse a las demandas y condenar los feminicidios del país.

En lo que va de año en México 549 mujeres han sido asesinadas por violencia machista, y tan solo en el mes de julio se cometieron 73 feminicidios, según los datos del Sistema nacional de Seguridad Pública (SNSP).

Reivindican respuestas inmediatas

Las mujeres de la CNDH de Ciudad de México -unas 50 pernoctan allí y más de un centenar se turnan para vigilar- han decorado la sede con todo tipo de pintadas: hay carteles en las puertas, la fachada y las paredes lucen montones de frases por la justicia y por el feminismo, e incluso los cuadros históricos han sido repintados con espray.

Todas las acciones persiguen un mismo fin: “Que se den respuestas inmediatas o al menos que agilicen las carpetas (de investigación) de todas las personas que han sido sus trámites engorrosos”, según defiende Erika Martínez, cabecilla de la ocupación.

La CNDH es un organismo autónomo que siempre ha recibido críticas de ciertos sectores sociales pero especialmente desde que asumió la presidencia Rosario Piedra, actual titular.

“Tal vez no podemos trabajar con ellas (las víctimas) en lo legal, pero que sí seamos el vínculo para que esas personas sean escuchadas y se actúe ya rápido”, pidió la activista.

Solidaridad y apoyo mutuo

Para ello, las feministas recogen “una copia de la carpeta de investigación” de todas aquellas víctimas de violencia, no solo mujeres, olvidadas por la Administración, con el objetivo de entregárselas a las autoridades.

Mientras dura la ocupación, los colectivos feministas se han organizado para repartir despensas de alimentos que les entrega la comunidad entre mujeres y familias vulnerables.

Despensas de alimentos creadas por las activistas en la sede de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) en México. EFE/Sáshenka Gutiérrez

“Es un trabajo de mucho esfuerzo. Ayer todas las chicas no durmieron armando despensas y acomodando todo lo que se nos está trayendo. Yo le agradezco al público en general el apoyo que nos están dando, porque esto es de todos y para todas“, sostiene Martínez.

Encuentros con las autoridades

Esta semana la secretaria de Gobernación (Interior), Olga Sánchez Cordero, se ha reunido con las mujeres que tienen tomada la CNDH para tratar de ofrecer una solución. Tras ese encuentro, Sánchez Cordero pidió a las colectivas que desalojen la sede porque ya “se está atendiendo su reclamo”.

“Creo que ya no tendrían ellas por qué estar dentro de las instalaciones si sus legítimas preocupaciones y reclamos están siendo debidamente y puntualmente atendidos desde la Secretaría de Gobernación”, consideró.

Sin embargo, la voz de la ocupación, Érika Martínez considera que esta toma “es solo el principio” mientras haya solo “promesas” y no “una respuesta concreta” por parte de la administración.

“Sí se puede y aquí lo estamos demostrando. Vamos a seguir en pie de lucha hasta que esto se acabe”, zanjó.

Ocupación feminista en Veracruz, Michoacán y Ecatepec

Las protestas feministas se han extendido a otros puntos del país: en Veracruz, por ejemplo, algunas activistas han intervenido la sede de la Comisión Nacional de Derechos Humanos con carteles y con las fichas de búsqueda de las víctimas de desaparición, según ha explicado la colectiva Las brujas del mar en sus redes sociales.

También como símbolo de apoyo, grupos de feministas han clausurado durante varias horas, el jueves, 10,  las instalaciones de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) de Michoacán, según el diario mexicano El Financiero.

Del mismo modo, la colectiva “Manada periferia” mantenía ocupada la Comisión de Derechos Humanos del estado (CODHEM) de Ecatepec, que ha sido desalojada por la policía durante la madrugada de este viernes 11 de septiembre, según ha informado la propia Fiscalía General de Justicia del Estado de México.

Al final, la jornada ha acabado con la liberación de trece personas detenidas que habían sido detenidas tras un desalojo con altercados.

Con información de EFEminista

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