Alfredo Huerta -

Luego de la imposición de aranceles de Estados Unidos a China y la respuesta de ésta, los mercados reaccionaron con fuertes caídas este lunes pasado en las Bolsas americanas con afectación a Europa y Asia.

El peso tan importante que tienen Estados Unidos y China en el crecimiento económico global y en el valor de capitalización hacen temblar a los mercados, por su impacto negativo.

Es muy probable que hayamos visto ya los máximos históricos en los mercados de Estados Unidos y estemos iniciando un período de gran consolidación de ganancias o quizá de un ajuste a la baja de magnitud, haciendo a un lado el ritmo de expansión de la economía americana, que en el primer trimestre registró 3.2% anual. El mercado NO compró este crecimiento, ya que el sector servicios y el ahorro disponible vienen desacelerando.

Si las Bolsas estarán dominadas por movimientos de corto plazo más erráticos, el inversionista se posicionará temporalmente en la curva de bonos del Tesoro. El riesgo que vemos en el bono a 10 años (el instrumento más líquido a nivel mundial) es que un rompimiento a la baja de niveles de 2.35% (mínimo registro de finales de marzo pasado) podría acelerar una demanda por aumento en la aversión al riesgo hacia los 2.25% o hasta 2.10%. Pero este movimiento significa una curva “invertida” con riesgo recesivo hacia 2020 en su caso.

En este escenario sí podríamos ver a la Fed anticipar algún movimiento de baja en el segundo semestre del año, al menos 25 puntos base, ya que aumenta el riesgo sobre un menor desempeño de la economía americana.

Todo esto traerá consigo movimiento en todos los mercados, y en nuestro caso, Bolsa y tasas de interés los seguirán.

Línea de crédito a Pemex ayuda en las necesidades de liquidez, pero de corto plazo

El anuncio que hizo el presidente Andrés Manuel López Obrador y su equipo de la SHCP y de Pemex fue recibo positivamente, aunque dentro de un análisis que le permite a la paraestatal darle salida a requerimientos de pago en el corto plazo. La deuda financiera de corto plazo respecto al pasivo total pasó en un año de 11.2% a 14.2%, mientras la deuda de largo plazo pasó de 88.8% a 85.8% del pasivo total.

La empresa enfrentaba un problema de liquidez, y es la parte de estas líneas de crédito otorgadas por HSBC, JPMorgan y Mizuho Security.

Los resultados al primer trimestre de Pemex fueron negativos con una caída de 10.4% en sus ventas, principalmente por la caída en la ventas nacionales en 16.3% y de -1.5% en la exportación.

El costo de ventas respecto a los ingresos totales pasó de 64.9% del primer trimestre de 2018 a 73.5% al cierre de marzo de este año, con lo que el rendimiento bruto disminuyó de 35.1% a 26.5%.

El rendimiento de la operación se contrajo 43.5% en su comparativo trimestral anual y pasó de 27% sobre los ingresos totales a 17.0%.

La disminución en la tasa impositiva para una parte de la producción diaria de crudo ayudará en su liquidez, pero no resuelve el problema financiero hacia 2020 ó 2021, por lo que las calificadoras e inversionistas esperan el Plan Estratégico de Pemex 2019-2024, así como una mayor aportación del Fondo de Estabilización para sortear otros vencimientos de deuda que vienen en el camino. Cada peso debe ser productivo hoy más que nunca.

Cortesía de 24 HORAS

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