¿Qué pasará con los mercados financieros en julio?: Gordillo – Análisis

El endurecimiento de la política monetaria, combinado con una inflación que alcanza su nivel más alto en cuatro décadas, tiene a muchos inversionistas preocupados de que la economía pueda entrar en una recesión.

Después de la fuerte liquidación en los mercados globales que se aceleró cuando EUA publicó una cifra de inflación mayor a la esperada, la situación se ha estabilizado un poco, con algunos precios de activos recortando parte de las pérdidas y llevando a cabo algunos rallys positivos de corta duración.

La gran pregunta es qué pasará en los siguientes meses, particularmente en el verano. Aunque hay algunas señales esporádicas de pérdida de dinamismo en algunos indicadores globales como ventas al menudeo, confianza del consumidor, construcción de viviendas y producción industrial, la realidad es que la economía se mantiene todavía con relativa fortaleza, sobre todo en EUA.

La Fed espera lograr un aterrizaje suave, un escenario en el que desacelera la economía lo suficiente como para controlar la inflación, pero no tanto como para desencadenar una recesión. Aunque su propio presidente Powell reconoce que no será una tarea fácil.

Los temores sobre una posible recesión son los causantes de la mayoría de las caídas de los mercados financieros, sobre todo aquellos de mayor riesgo.

Así, es que, para este mes de julio, los operadores tendrán que estar muy atentos a los datos económicos que se vayan publicando. Muy especialmente a la evolución de la inflación, pero también a los indicadores de crecimiento económico, para evaluar el riesgo de recesión y/o estanflación.

Conviene recordar que en los veranos, con menor liquidez por las vacaciones, los movimientos suelen ser más bruscos. Es decir, con menos dinero se provocan alzas y bajas más abultadas.

Así, las principales referencias a las que el mercado global estará muy al pendiente en este séptimo mes del año son:

• Reporte PMI de China (30 de junio). Después de 3 meses reportando un desempeño negativo en la actividad manufacturera de China, afectada por los cierres de sus principales ciudades por rebrote COVID, se espera que esta industria volverá al terreno positivo en junio, lo que traería cierto aliento ante la incertidumbre de próximo enfriamiento económico o recesión global.

• Reporte ISM manufacturero de EUA (1 de julio). Hasta mayo no se observa una clara señal de desaceleración en los pedidos de compra de las empresas de la industria manufacturera de EUA. Se espera que la expansión se modere un poco en los datos de junio, pero todavía en niveles donde refleje solidez.

  • Informe oficial de empleo en EUA (08 de julio). Es la cifra correspondiente al mes de junio. Se espera una moderación en el ritmo de creación de trabajos, pero no lo suficiente para anticipar debilidad. En términos generales, el mercado laboral se mantiene fuerte.
  • Inflación de EUA (13 de julio). No existe certeza si la inflación ya tocó techo o no en EUA, por lo que no se puede descartar un nuevo máximo de cuatro décadas. Un aumento superior a lo pronosticado se podría traducir en nuevos episodios de aversión global al riesgo y; viceversa.
  • Reunión del Banco Central Europeo (21 de julio). Será el gran día de la autoridad europea, cuando, además de anunciar la primera subida de tasas de interés desde 2011, deberá desvelar su estrategia para evitar la fragmentación financiera que tanto temen los países del sur de Europa.
  • Reunión de la Fed (27 de julio). Después de los recientes anuncios y mensajes, el mercado anticipa que el banco central estadounidense anunciará su segundo incremento consecutivo de 75 puntos base en su tasa de fondeo. La Fed ha sido muy clara de que el objetivo central es controlar la inflación, por lo que no escatimaría en sus incrementos en tasas.
  • Precio internacional del petróleo (todo el mes). El precio del commoditie estará muy sujeto a fuerzas opuestas por el lado de la oferta y demanda. A favor le juega las restricciones de energéticos de Occidente a Rusia, así como la relajación de las restricciones al confinamiento en China. En contra, el riesgo de recesión, la mayor oferta por parte de la OPEP y la reanudación de las pláticas para un acuerdo con Irán.
  • Temporada de reportes corporativos en EUA (inicia 12 de julio). Si bien actualmente las ganancias empresariales son sólidas, los analistas esperan que se vean presionadas en la segunda mitad del año. Hay que recordar que un total de 417 empresas del S&P 500 mencionaron el tema de la inflación en sus informes de resultados para el primer trimestre, el número más alto desde 2010.

Comentario final

El horizonte y la especulación de una posible recesión económica establece un escenario de alta volatilidad para los activos financieros. El mercado entra a un modo de “data-dependent” (dependiente de los datos).

El problema con ello es que se corre el riesgo de seguir observando altibajos en las principales cifras económicas, por lo que existe la posibilidad de una mala evaluación del correcto desempeño de las economías.

En cuanto a la evolución del peso mexicano, este regresó a verse beneficiado por un atractivo diferencial de tasas de interés vs. las de EUA y tasas reales. Los riesgos de recesión en EUA podrán afectar al peso, pero hasta el mediano plazo, por lo pronto mientras la inflación en EUA no ceda la cotización de la moneda mexicana aunque volátil se mantendrá en promedio cerca del 20.0 por dólar, situación que podría durar todo el verano e incluso el tercer trimestre.

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