Carlos Ponce Bustos -

“Lo maravilloso de aprender algo, es que nadie puede arrebatárnoslo” – B.B. King 

El libro Too big to fail, de Andrew Ross Sorkin, periodista y cocreador de la serie Billions –la serie de Netflix sobre la pugna judicial entre un empresario y un fiscal de distrito en Nueva York– ofrece una foto instantánea de cómo el magnate Warren Buffett investiga. Cuando consideraba la inversión en Lehman Brothers –antes del escándalo– hizo que su ayudante imprimiera un reporte de más de diez mil hojas y lo leyó completo. Cada vez que encontraba algo que no entendía o le generaba una preocupación, anotaba a pie de página. Cuando terminó de leer, su documento estaba lleno de notas y con base en eso decidió no invertir.

En este sentido, cualquier persona que invierte en la bolsa, tiene la opción y la posibilidad de dar seguimiento a las compañías de las que tiene acciones (o de las que quiere tener) sin necesidad de esperar a los resultados anuales. Por ello, si quieres hacer rendir tu dinero y saber si las compañías en las que tienes tu capital están haciendo bien (o no) las cosas, debes estar pendiente de las noticias sobre sus operaciones y de los reportes trimestrales bursátiles que diversas entidades financieras publican. Dichos documentos son considerados un termómetro o radiografía del desempeño de cada empresa, pues no solo resumen lo que hizo la compañía en los últimos meses, sino que, también dejan ver algunos aspectos o “síntomas” a tomar en cuenta para el trimestre siguiente.

Así que, a continuación comparto siete elementos clave que debes considerar y no perder de vista cuando se trata de interpretar y/o analizar un reporte trimestral:

Crecimiento Operativo. Una compañía presenta en un reporte trimestral sus resultados operativos y financieros, los cuales generan una utilidad o pérdida neta. Lo más importante es lo operativo, porque habla de la naturaleza del negocio. Es importante identificar en el reporte el crecimiento anual (vs. mismo trimestre del año anterior) de: ventas y Ebitda (utilidad operativa). Recuerda que los conceptos operativos dejan ver la demanda real del producto de la empresa, y el costo que tiene la producción.

Comparativo de Crecimiento. Como muchas otras variables, la calificación del crecimiento en ventas y Ebitda se realiza en función de distintos parámetros. Un conocimiento anticipado a los resultados explica por qué una empresa que presenta en su reporte trimestral un crecimiento en Ebitda de 2% tiene una mejor respuesta en el mercado (avance en precio) que una empresa que reporta un crecimiento en el mismo renglón de 20%. En el primer caso, la expectativa de consenso pudo ocurrir por una caída del Ebitda de -10% y en la otra, una expectativa de avance de 50%. De esta forma, resultó más importante el comparativo vs la expectativa que el crecimiento por sí mismo. Por lo tanto, al hacer un comparativo de crecimiento en reportes trimestrales, es importante realizar las siguientes comparaciones:

  • Comparado contra la tasa de crecimiento histórico de esos mismos conceptos en los últimos años
  • Comparado con el crecimiento de estos mismos conceptos de otras empresas del sector en el mismo trimestre
  • Comparado con el crecimiento promedio en esos mismos rubros de las empresas del Índice de Precios y Cotizaciones (IPC)
  • Comparar los crecimientos vs. los crecimientos esperados por el consenso del mercado (muy importante)

Tipo de Crecimiento. Es importante identificar si el crecimiento fue orgánico, es decir, si es producto del resultado de la demanda real y dinámica natural de crecimiento del negocio o si responde a alguna adquisición o fusión con otra(s) empresa(s) realizada en los últimos 12 meses. Cuando el crecimiento es notable, se relaciona con esta última posibilidad. Un crecimiento fuerte siempre es bienvenido, pero en este caso, hay que revisar también que el margen operativo (Ebitda/ventas) no haya disminuido de manera importante.

Perspectiva. Examinar la guía o comentarios que la empresa comparte sobre sus expectativas a corto y mediano plazo resulta relevante. Esto sucede por lo general en una conferencia que acompaña la publicación a resultados y/o en algún reporte escrito como parte de la información reportada (una guía importante positiva o negativa, puede ser más poderosa que la publicación del reporte mismo).

Deuda y Flujo. Nunca está de más revisar si los niveles de endeudamiento crecieron e identificar la generación libre de flujo, que es distinta al Ebitda.

Utilidad Neta. Este concepto resulta de especial atención para los inversionistas internacionales. Empresas cuyas acciones cotizan también en Estados Unidos suelen poner atención al tipo de crecimiento que observa la utilidad neta.

Precios Objetivo. El Precio Objetivo es el pronóstico que un analista especializado realiza de una empresa luego de elaborar un modelo de valuación. El Precio Objetivo suele ser revisado a la alza cuando los crecimientos operativos son mayores a los esperados y/o cuando la empresa comparte una guía mejor a la anticipada. Un Precio Objetivo es atractivo cuando su rendimiento implícito (Precio Objetivo/Precio Actual de Mercado) es superior a una tasa libre de riesgo (Cete) para el mismo plazo y/o para el rendimiento esperado en el IPyC. Atender el Precio Objetivo es siempre la primera información a considerar por un inversionista, independientemente del momento (temporada de reportes trimestrales).

Estos elementos te ayudarán a analizar un reporte trimestral y cuidar tus inversiones al verificar si estás invirtiendo en una empresa que crece, que tiene o no deuda, de qué tipo, qué tan rentable es, entre otros factores que son relevantes para cualquier inversionista que cuida su dinero.

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